La noche mágica de San Juan

Los niños no salen del presente, su mundo es mágico. Los adultos casi nunca estamos en el presente, no hay magia en nuestra vida, aunque en el fondo de nuestro corazón sabemos que la magia está, la sentimos siempre que nos divertimos y hacemos aquello que tanto nos gusta, en definitiva, siempre que logramos vivir en el momento presente, sin preocupaciones y sin necesidades.

¿Por qué nos cuesta tanto vivir en nuestro presente?

Hemos aprendido a vivir constantemente en la preocupación del futuro, eso es lo que todo nuestro entorno nos ha enseñado “tienes que ser responsable, tienes que estudiar para tener dinero, tener un buen trabajo, tener una casa, tener un buen marido o una buena mujer... tienes que tener, de lo contrario nunca serás nada en la vida” Hemos aprendido que, Si no TENGO no SOY y eso nos trae mucho sufrimiento y mucha preocupación, necesitamos TENER para SER y así es como poco a poco entramos en un círculo vicioso de preocupación y  de necesidad, un círculo del cual solo podrás salir cuando te detengas y empieces de nuevo, esta vez desde el SER.

¿Dónde está tu SER?

En el silencio del presente hallaras tu SER, lleva mucho tiempo esperando pacientemente a que le preste atención, pero para ello, debes callar el parloteo de tu mente y empezar a “aburrirte” un poco. Estamos en una época en la que todo el tiempo necesitamos hacer, hacer y hacer … aunque no hagamos nada productivo, necesitamos tener nuestra mente ocupada todo el tiempo,  si no es con la queja, es con la tele o con el móvil, la cuestión es no parar ni un segundo… tenemos miedo a ver y a sentir lo que sentimos, tenemos miedo a descubrir que la vida, tal vez, sea otra cosa diferente, nos da mucha pereza empezar de nuevo porque no tenemos garantías de que sea mejor, con lo cual elegimos quedarnos como estamos y consolarnos con una con una vieja frase que dice:  más  vale malo conocido que bueno por conocer.  

¿Cómo empiezar a cambiar?

Se empieza a cambiar por aburrimiento, por una enfermedad, por un accidente o por valentía. Hay miles de casos de hermosas historias compartidas en internet, investiga, infórmate, atrévete, se valiente y tu vida volverá a ser tan mágica como antes de caer en el pozo de la preocupación y la necesidad.

La noche mágica de San Juan

Me he inspirado en escribir está nota hoy porque mañana es la noche mágica de San Juan, y he recordado cuán mágica fue mi vida hasta los 12 años. Recuerdo que cuando llegaba esa noche  tan mágica para mí, jugaba con pedir cosas a la luna y la luna me las concedía, recuerdo, de una forma muy especial la noche del 73,  como yo soy muy biológica y  muy terrestre, quería comprobar que no era fruto de la casualidad, así que esa noche mi pedido fue que me saliera una verruga en una parte de mi cuerpo que nadie pudiera ver, la verruga salió al poco tiempo, pero elegí mal el pedido, la verruga era muy fea, esperé al año siguiente para pedir que la verruga desapareciera y mágicamente esa verruga desapareció en muy pocos días. He pensado mucho en ello y he de decir que he tardado 40 años en comprenderlo. No sé en qué momento se me olvido usar esa magia, sólo sé que a los 12 años, la larga enfermedad y muerte de mi abuela me cambió la vida por completo.

Durante toda mi infancia, solo con mi imaginación, podía crear cosas y situaciones que luego se materializaban, tú también lo hacías.... y lo lo mejor de esta historia es que lo seguimos haciendo todo el tiempo.

Hace pocos años que he empezado a salir del pozo de la preocupación y la necesidad, aún estoy en prácticas, pero os aseguro que mi vida ha vuelto a ser tan mágica como cuando era una niña. Y lo mejor de todo es que me he dado cuenta de que toda mi vida ha sido siepre mágica, he seguido creando y pidiendo a la luna todos los días de mi vida, pero no lo he hecho desde la mente de un niño, lo he hecho desde la mente de un adulto, desde la preocupación, la necesidad y la queja y lo que he recibido ¿qué ha sido? Más preocupación, más necesidad y más queja. 

Como salí del pozo

En mi  caso Salí del pozo de la preocupación y la necesidad a raíz de una enfermedad, no ha sido por valentía, pero a los valientes que estén leyendo esto, les animo a investigar a jugar y a probar, mañana es una excelente noche para empezar: LA NOCHE MÁGICA DE SAN JUAN, para seguir practicando tienes todas las restantes noches de tu vida, porque todas las noches son tan mágicas como la noche de San Juan y  porque toda tu vida es mágica, aprovéchala.

Rosa Pavón Batlle