CORAZÓN

Simbolo del Amor, tal vez porque el corazón es el que maneja todo el cuerpo, es como el motor, y el Amor es el motor de la vida.

 

3ª Etapa: Movimiento/Valoración

 

SENTIDO BIOLÓGICO: Corazón es casa (mi territorio real o simbólico).

 

DEFINICIÓN: El corazón es el órgano principal del aparato circulatorio en todos los animales que poseen un sistema circulatorio (incluyendo todos los vertebrados). En el ser humano es un músculo hueco y piramidal situado en la cavidad torácica. Funciona como una bomba aspirante e impelente, impulsando la sangre a todo el cuerpo.

 

3ª Etapa: Movimiento/Valoración

 

CONFLICTO: Desvalorización por no poder defender mi territorio (real o simbólico). Podria se un trabajo, una casa, un coche, la pareja, una mascota  .... depende de como cada uno sienta lo que para él forma parte es su territorio.

 

  • Miocardio: Conflicto de desvalorización de uno mismo que concierne a la eficacia del corazón (deportistas). "No lo consigo, mi corazón no es lo suficientemente fuerte"
 
  • Pericardio: Ataque directo al corazón (una operación) Conflicto de miedo por el propio corazón o el de los demás. (Miedo a un ataque o problema cardiovascular).

 

  • Endocardio:" Eso me arranca el corazón" Se ha recibido un golpe emocional.

 

  • Sístole auricular: Recibe la sangre - Es Femenina.
  • Sístole ventricular: Lanza la sangre - Es Masculina.

 

RESENTIR:

 “Mi ex mujer se queda con la casa”.

“Quiero volver a la casa de mi madre".

"Dejo la puerta abierta para que mi madre pueda volver".

 

  • Válvula mitral: "Nunca está el macho cuando se le necesita".

 

SOLUCIÓN EMOCIONAL: Existen mil formas de sufrir del corazón y cada una con su resentir y su solución, pero en todo conflicto del corazón existe una sensación de estar separado de la “casa de Dios” en el sentido de MI CASA verdadera, donde resido, donde reside mi yo divino. Creo no ser capaz de defender ese lugar “simbólico” desde donde creo, gestiono, amo y abrazo mi realidad. Tomo la determinación desde este momento que yo, como amor puro que soy establezco esta mi casa divina en mi corazón aquí donde estoy, y donde esté esa será mi casa espiritual. Si el “territorio” donde vivo, mi hogar, mi casa es invadido, abandonado, saqueado, maltratado por gente de mi familia o no de mi familia, si es maltratado por gente y razones ajenas a mí y me siento incapaz de controlar eso, impongo mi hogar en mi corazón y lo extiendo a todo el planeta.

También sería una buena idea echar de casa a esas personas que no soporto más y que me “endurecen” el corazón, o llevar a ella a esas personas que me “reblandecen” el corazón. Pregúntale a él, a tu corazón: ¿Qué debo hacer? Aprende a escucharlo en vez de usarlo. Déjate usar tú por él a ratos, compartid la custodia de vuestra vida, ama a tu corazón y déjate amar por él, y con él ama todo lo que eres y lo que estás creando. De todo corazón. El amor no viene del exterior, son tus interpretaciones de lo que ves que llenan, reblandecen o endurecen a tu corazón, entonces ámate, pues nadie mejor que tú puede hacerlo con la verdad y la intensidad que lo haces.

 

Louise L. Hay:

Representa el amor, y la sangre el júbilo. El corazón es la bomba que, con amor, hace que el júbilo circule por nuestras venas. Cuando nos privamos del amor y el júbilo, el corazón se encoge y se enfría, y como resultado, la circulación se hace perezosa y vamos camino de la anemia, la angina de pecho y los ataques cardíacos.

Pero el corazón no nos «ataca». Somos nosotros los que nos enredamos en los dramas que nos creamos y que con frecuencia dejamos de prestar atención a las pequeñas alegrías que nos rodean. Nos pasamos años expulsando del corazón todo el júbilo, hasta que, literalmente, el dolor lo destroza. La gente que sufre ataques cardíacos nunca es gente alegre. Si no se toma el tiempo de apreciar los placeres de la vida, lo que hace es prepararse un «ataque al corazón».